Online y Offline, In and …out?

Cuando me sumergí hace 10 años en el ecosistema digital, en la agencia me llamaban la offliner. Como si fuera algo obsoleto, algo pasado. Porque la llegada del universo digital nos dio esa visión del chico nuevo que hace que los demás sean feos, como en Un mundo feliz de Aldous Huxley, donde lo remendado era vergonzoso.

Tal vez porque estamos acostumbrados a que el progreso se produce a través de la lucha entre dos. Uno cae, y el otro sucede; como el Beta y el VHS. Pero no todo es o blanco o negro y hay cosas que funcionan de maravilla juntas como la ginebra y la tónica o los higos y el foie.

Y este es el mundo en el que vivimos, uno de foie con higos, donde empresas nacidas en la cuna de la digitalización y de las nuevas tecnologías basan su negocio en entornos digitales, pero demuestran métricas de rendimiento bestiales gracias a un spot de televisión. Un mundo donde las estructuras tradicionales como la banca aportan valor más allá de la caja, gracias a la digitalización. Resumiendo: no existe el bueno y el malo (el feo siempre), el correcto y el incorrecto, el uno o el otro.

 

Dice el Dr. Valentí Fusté, que “cuanto más educada está una persona, más es capaz de dominar al mundo alrededor”. Cuando doy clase en la universidad, todo el mundo toma apuntes con el ordenador (o navegan y pasan de mi tal vez). Yo me dejaba la muñeca y me inventaba iconos para escribir más con menos (¿Acaso inventé los emojis y no lo sabía?). ¿Qué pasaría si los niños dejaran de aprender a escribir a mano? Tal vez el subdesarrollo psicomotriz no nos permitiría ni sujetar el iPhone.

Básicamente, cuanto más sabemos, mejores decisiones tomamos. Y en comunicación no es distinto. No saber solo de los nuevos medios si no de aquellos con los que la comunicación empezó a trabajar, aporta un valor incalculable a las marcas. Aquel que no solo sabe hacer web, si no crear y atar una campaña que usa la web. Parece nimio, pero hay una gran diferencia. Hacer y saber no siempre van de la mano.

 

Siempre viene bien saber de dónde venimos, para adoptar, unir, estirar y luego darle la vuelta. Para no solo estar en los nuevos medios, si no conquistarlos e integrarlos. El que consiga dominar la comunicación “holística” tendrá la llave del consumidor. Todos esos puntos de contacto listos, ordenados y con sentido. Preparados para hablar y sobre todo para escuchar y aportar valor.

 

El camino que andamos en BeAgency cada día:

  • Aprender rápido
  • Valorar la utilidad real de las innovaciones para el negocio de nuestros clientes
  • Integrar cada plataforma en la estrategia de comunicación y negocio
  • Dominar la técnica
  • Hablar con datos
  • Rodearnos de talento multidisciplinar
  • Escuchar a los consumidores
  • Y sobre todo seguir narrando historias que construyan marcas en un tiempo y un espacio, donde cada vez tenemos menos tiempo y menos espacio para contarlas.