Nuevos Retos de la Producción Audiovisual

Una pieza central y varias decenas de adaptaciones para todas las RRSS, en horizontal, vertical, con sonido, sin sonido, con subtítulos, sin subtítulos, con call to action o sin él, con este cierre y con el otro… A los que no vivimos nunca la época dorada de las agencias de publicidad, cuando las campañas consistían en un único anuncio para una única plataforma (TV) y lo presupuestos eran de producción de Hollywood, nos cuesta imaginarnos lo “fácil” o “bonito” que, según nos cuentan, era todo entonces.

 

Está claro que la llegada de los medios y el contenido digital fue un duro golpe para el establishment de los medios y la publicidad que, después de tantos años acomodados a determinado sistema y forma de hacer las cosas, sufrieron una terrible combinación de miedo a lo desconocido y resistencia al cambio. Fue una transición difícil a la que varios se aclimataron y en la que otros varios se aclimurieron.

 

Pero ¿Fue todo tiempo pasado, necesariamente mejor? Seguramente sí, si hablamos de presupuestos o incluso de timings. Seguramente no, si hablamos de muchas otras cosas… Repasemos los nuevos retos de la producción audiovisual y el enorme potencial que tienen:

 

De “el Spot” a “las piezas”

Antes el peso de la campaña recaía totalmente en el Spot de televisión. Éste debía ser capaz de alcanzar a todos los targets, plasmar todos los beneficios del producto y comunicar la oferta/precio o cualquier información adicional.

Ahora pueden llegar a ser más relevantes, en el total de la campaña, un conjunto de piezas menores que llevan tráfico a la principal, pero nos permiten segmentar targets con mensajes ad-hoc, plasmar beneficios por separado o incluso comunicar ofertas distintas.

¿Qué es más difícil? ¿Comunicarlo todo junto en un solo anuncio o pensar en múltiples videos con distintos objetivos? A nivel de calidad, no por tener más piezas pequeñas la calidad de éstas debe ser menor y eso es, sin duda, un gran reto tanto presupuestario, como creativo, sin embargo, qué bonito saber que le das a cada uno lo que quiere ver.

 

De “el Target” a “los Targets”

 

La segmentación es el gran lujo digital. No deja de ser un reto para los equipos de marketing y planners montar estrategias para impactar a los targets adecuados, así como lo es para los creativos hacerlo con el mensaje apropiado. No obstante, poder decidir quién va a ver cada cosa y cómo va a verla es un “total win”.

Qué tiempos aquellos en que sonaba el teléfono, fijo, de casa y una encuestadora te preguntaba qué canal estabas viendo… Grandes inversiones en complejas estructuras para lograr resultados poco fiables. Cuéntales eso a los milennials que hoy se dedican a analizar el comportamiento del usuario, combinando millones de data points para sacar conclusiones certeras e inmediatas.

 

De “el formato” a “los formatos”

 

Tele, radio, prensa,  exterior y BTL. Punto. Los formatos y canales eran los que eran y una vez estaba la campaña al aire, no había lugar a cambios o correcciones.

Youtube, Instagram, Facebook, stories, en horizontal, en vertical, en cuadrado, para mobile, para desktop, para Tablet… Los soportes digitales suman multitud de variables a la ecuación. Y cada año aparecen algunas más. Imposible aburrirse, adrenalina asegurada. Pero ahora sí, todo tiempo pasado fue mejor; lograr la combinación adecuada de formatos y canales hace bastante más compleja esa ecuación. Cuanto más extenso es el menú, más difícil acertar con la elección. ¿Ventaja? Corregir es más fácil y se puede hacer durante la campaña. Ahí entra en juego nuestro dream team de content y planificación, diseñando campañas con cientos de variables para lograr la combinación correcta, la medición constante y si es necesario, la adaptación inmediata.

 

Del “cuánto” al “tengo”

 

Yo nunca viví la época del “cuánto cuesta”… Supongo que entonces era la agencia la que informaba al cliente de cuánto le iba a costar su pieza. He sido siempre del “tengo tanto” y espabílate para hacer todo lo que hay que hacer. Y lo hacemos… y lo hacemos bien y casi siempre hacemos incluso más. No trabajamos mega budgets para un gran spot, sino micro budgets para un sinfín de piezas que, además, producimos con el mismo detalle y calidad que si fuera ese gran spot.

 

De Cannes a Google Analytics

 

Por último, el ego del publicista. Ese que se satisfacía llenando de Lions la estantería y al que muy pocos podían acceder cada año. El reconocimiento de un jurado no dejará nunca de ser relevante, pero admitamos algo: Poder medir diariamente la performance de tu campaña y ver que se logran los resultados esperados es altamente gratificante. Al fin y al cabo ¿Qué mejor premio que el reconocimiento del target para el que se diseñó la campaña?. Good save your audience!

 

Don’t Worry, BeAgency

 

Aquí se juntan los gurús de la publicidad tradicional, con las promesas del digital, trabajando en equipo para asegurar que se mandan los mensajes adecuados, a los targets apropiados, con el formato correcto, por el canal indicado. Midiendo todo este proceso en tiempo real, para optimizar campañas y resultados. Con más o menos dinero, pero siempre con grandes ideas y bien ejecutadas.

Porque aunque en las agencias haya algunos roles a los que nos toca cuidar los números, trabajamos codo con codo con creativos que no entienden de presupuestos, sino de retos.  Cada campaña es un reto y lograr el resultado, nuestro mayor premio.